Creo que era domingo y
primavera,
en un lugar que hoy es portal de
casa nueva,
allá a mediados del siglo terminado, era un establo.
En el se recogían
cabras, chivos, gallinas, pollos...
La
puerta tenía la gatera, por donde solo un gato o pollo se colaba.
Por la zona, un raposo de
noche merodeaba.
El hocico en aquel agujero metería, y el olor a manjar percibiría.
Una noche, que con hambre y estrecho estaría, por allí colaría.
Ya dentro sacrificó a varios animales.
Cuando quiso salir ¡Que
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