Ante tal cosa, lo mejor es usar recursos literarios y licencias poéticas. Que cada uno o cada una en su campo sabe de sus propias herramientas.

Y diferir en paralelo, donde el enfrentamiento no pueda darse. Las líneas paralelas no se cruzan, es obvio.
Y entonces uno o una se puede llegar a sentir como ese chopo plantado en el suelo, y cuya única forma de expresión sea el retorcerse; porque a veces, por muchos recursos que se tengan nos pueden fallar por muchas leyes que desconocemos - que no sabemos si lo escrito se puede volver en contra nuestra para terminar de hacernos callar por las buenas, o por la acción de la ley- aplicada según el criterio de quien la ejerza con el fin de salvaguardar el orden establecido que el sistema se provee convenientemente, y siempre guiado por unos intereses que se supeditan a lo que realmente el sentido común te incita a creer o te revela.
¿Alguien se atrevería a caminar por arenas movedizas si sabe que el terreno contiene ese peligro?

Solo los incaut@s, o los que están seguros de sí mismos y se ven libres de riesgos. ... (ver texto completo)
¡Ay si las piedras hablaran cuánto y cuánto nos podrían contar porque fueron testigos del devenir histórico!
Pero no hay que temer, que ya se sabe que las piedras no hablan de la memoria que tienen porque no tienen herramientas necesarias.
Eso se lo dejan a los historiadores, a los estudiosos, a los amantes de la cultura, la naturaleza, la historia...- que aquí los hay- No importa que ahora no pueda recordar en especial una persona, pues en su día lo hizo y dejó un rico legado escrito. Y curiosamente ... (ver texto completo)
Quizás sea porque vea la injusticia tan clara y a lo mejor no sea que se retuerce de risa sino de ira. Que vea como la Confederación solo atiende a llenar sus arcas, de la manera que sea. Sin atender a que aquellas deudas no se corresponden con las de hoy por haber cambiado de percal. Que salta a los ojos el cambio.
¿Qué abogado le ha pasado la minuta de los daños que ha acarreado el caudal que soportamos lleno de berrañas, pecina, fango, lodo y otros elementos en suspensión sin que puedan ser ... (ver texto completo)
¿O será de la piedras que le faltan al puente, de tanta historia?
Quizá el devenir de los troncos varados, que la corriente irremisiblemente lo hará pasar por el aro, a no ser que se plante y no pase, y obstaculice el paso a los otros. O de los árboles que crecen al otro lado. divisé uno justo frente a un ojo del Arlanzón.
Puede que el pequeño chopito se ría todavía de mas cosas. Y hoy el día es propicio para hacer especulaciones porque si.
Hoy quiero poner una nota de humor recogida en la chopera del Arlanzón, en el Puente del Arzobispo.
Choca que un chopillo salga tan retorcido, cuando todos son rectos, elevados y serios.
No se si lo apreciareis bien. Ya se hacía tarde pero me llamó la atención que uno se diferenciara tanto del resto. Este que nació torcido ya no se endereza. Lo digo yo. Y me voy a centrar en lo que puede que le haga tanta risa.
Buenos días desde la plaza:
los tejados blancos y una película de nieve en la plaza. Después que las calles se habían limpiado, volvió a caer unas briznas, poca cosa; pero ha helado, con lo que lo poco caído todavía persiste. Sobre todo por los lugares sombríos que dan al norte y los tejados, los mas expuestos a las bajas temperaturas.
Esto permitirá que las tierras pierdan algo de agua, al evaporarse por efecto del hielo.
Y a la tarde... veremos lo que ocurre, mi sombra y yo lo contaremos.
Así estaba la fuente cuando inicié el recorrido pero a la vuelta ya casi toda se había evaporado.
Y mañana será otro día. De lo que sea, de más nieve, de frío, de lluvia. Dios dirá, que a veces las previsiones se equivocan pues el tiempo es muy libre de hacer lo que le apetezca, o lo que tenga que hacer realmente.
Buenas noches y mañana mas, de lo que sea.
Si caminando, uno se cansa, se sienta a descansar, a beber agua, a comerse su boocadillo... Pero si se trata de caminar a paso rápido es mejor pasar de largo y no detenerse. Que el tiempo vuela. Total, en cuanto llegues a casa te puedes sentar y descansar.
Aquí pasa lo mismo. El agua procede de las cunetas a donde desaguan las tierras cuando estas ya no dan a basto pero no del arroyo, como sería de espera.
Si construyeron el puente es porque debía de pasar el agua. Si no, no lo hubiesen construido. Y por aquí si pasaba agua y ahora no pasa. Así que algo pasa y alguien lo sabrá.
Veis el cauce: no baja agua, y desde hace tiempo. Se marca perfectamente el cauce hasta llegar a los árboles. Puede haber varias posibilidades para que esto ocurra.
Una: que hayan desviado la corriente.
Dos: Que se quede en su lugar de origen.
Tres: que el agua no esté en condiciones para ir al río, por estar contaminada, y por eso no la lleven.
Cuando algo no se sabe, una se pregunta y se responde a sí misma.
Se había pasado por alto este puentecillo. Lo hicieron cuando se planeó la concentración, pues además de caminos, se construyeron los puentes para los arroyos. Por aquí, se supone debía de baja el agua del arroyo del Páramo al río Urbel.
Y me direis que si baja agua. Pero el agua que baja es el de las lluvias y la nevada actual. Procede de las cunetas y no debajo del puente como tendría que suceder. Porque os enseñaré que justo al otro lado no baja agua. Y con lo que ha llovido y nevado, era de ... (ver texto completo)
y aquí, como los carteles indican, nos encontramos debajo de la autovía Camino de Santiago, dirección Burgos.
Por estas zonas, en primavera hay un montón de amapolas. Cada año, eligen un sitio. De todas formas me acuerdo perfectamente donde salieron el año pasado y a ver si están en el mismo lugar o no.
Estos chopos han crecido por sí solos, sin que nadie los haya sembrado, porque lógicamente a nadie se le va a ocurrir poner árboles en un canal donde debe discurrir el agua. Por aquí pasaba la vieja conducción del agua de los Canales del Arlánzón. Un canal de agua limpísima que tomaba el agua, río arriba y no río abajo, como la que ahora soportan los regantes: llena de impurezas, pecina, lodos, berrañas... que anegan todo por donde pasan.
Pero como ahora ya no pasa nada por aquí, los árboles crecen ... (ver texto completo)