Cernégula es un buen pueblo en el que realizamos múltiples actividades: bañarnos en la charca, jugar con los primos, cosechar, plantar girasoles, pescar carpas, andar con la bici, coger moras del moral, ir a misa, jugar al cinquillo, atrapar ranas, subirnos por los árboles, montarnos en el gallo de columpio, ver abejas, saludar al de la gasolinera, beber agua de la fuente, ... Y muchas otras más cosas que no me acuerdo.
Me parece que la están reformando en estos momentos.
Tardarías horas en hacerla, cuidadosamente, para que los patos no se espantaran.
Pues para ser verano hay un cielo terrible.
Jeje, Salinasss ¿dónde están las llaves? Qué recuerdos...
Te pones finos los zapatos como andes por aquí. Luego parece que tienes loctite en las plantas y vas todo el rato haciendo un ruido peculiar mientras pisas. A mí ya me ha pasado 2 veces pero a la 3ª va la vencida.
Creo que se deberían hacer más fotos pero en días mejores, que estas tienen un sentimiento tristón. Así mejoraríamos la imagen del pueblo y tendríamos más forasteros. Ahí queda eso.
Segar los alrededores de la iglesia es un bonito deporte. ¿Hay alguien que se anime a colaborar?.
Os aseguro que es una magnífico antídoto contra el estrés, el vacío y el aburrimiento.
Pilar González ( pilargonzalez14@yahoo.es).
Es un lugar donde todo invita al encuentro con uno mismo y con ...DIOS.
Un pueblo que cuida su Iglesia, mantiene viva su fe.
La fuente es un lugar de encuentro.
El 24 de junio, fiesta de San Juan Bautista, todo el pueblo se reunía allí, antes de la salida del sol.
Todos mojábamos nuestros pies porque, según la tradición, evitaríamos los dolores de cabeza, durante todo el año.
De mayor, cuando he reflexionado sobre este agradable recuerdo, llego a la conclusión de que puede tener una raiz cristiana, conmemorando así el Bautismo de Jesús en el Jordán.
En un pueblo cercano, llamado Villalvilla Sobresierra, llaman ... (ver texto completo)
El gentilicio de Mata es matuso.
¿perdona de que estas hablando?
No seas mala. Cada uno hace lo que puedo, aveces por bien propio y otras veces por el bien del pueblo.
La tradición oral asegura que en sus orillas se reunían las brujas en akelarre. A estas reuniones acudían volando en sus escobas embadurnadas con ungüentos obtenidos de plantas venenosas como la cicuta, la mandrágora o el beleño. Gritaban entonces : " Sin Dios y sin María, ¡ Por la chimenea arriba ! ", y se echaban a volar. Incluso algunas brujas de Cernégula fueron ajusticiadas en el 1.610.