pedro me contaba como lo hacian en su pueblo, que vida mas dura fue, me imagino como en tantos lugares dedicados a esa labor
te imaginas en Avellanosa segando por aquellas cuestas al oeste del
pueblo?, hoy terrenos valdíos.
Pedro, todos los segadores ahora, a ritmo, siempre a ritmo, nunca corriendo, paso a paso, hora tras hora, 10 o 12 horas con la jiba agachada sobre el terruño