Ya es la tarde de octubre;
ya el árbol inclinado casi reza;
ya la vida descubre
su lección de tristeza
y el río amargo donde el llanto empieza.
Alondra confidente
recoge en sus ardores mi reclamo
y te ofrece el ardiente
lucero que derramo: ... (ver texto completo)
ya el árbol inclinado casi reza;
ya la vida descubre
su lección de tristeza
y el río amargo donde el llanto empieza.
Alondra confidente
recoge en sus ardores mi reclamo
y te ofrece el ardiente
lucero que derramo: ... (ver texto completo)