Hechos o milagros según la Novena de la Virgen de Ayago[4].
El mismo autor se muestra muy reservado a la hora de dar categoría de milagro a lo que va a narrar cuando dice[5] “... obedeciendo como debo a los sabios y justísimos decretos pontificios, de cuya infalible regla en nada pretendo separarme”.
Y similar cautela muestra sobre el contenido de los hechos, cuando escribe[6]: ”Es verdad que nada se halla escrito, ni menos autenticado en la forma debida, de este particular, y que por esto ignoramos ... (ver texto completo)
El mismo autor se muestra muy reservado a la hora de dar categoría de milagro a lo que va a narrar cuando dice[5] “... obedeciendo como debo a los sabios y justísimos decretos pontificios, de cuya infalible regla en nada pretendo separarme”.
Y similar cautela muestra sobre el contenido de los hechos, cuando escribe[6]: ”Es verdad que nada se halla escrito, ni menos autenticado en la forma debida, de este particular, y que por esto ignoramos ... (ver texto completo)
Sin fechar, nos narra como el cura D. Andrés Ternero, dispuso la limpieza del pozo de Ayago, que estaba lleno de piedras. Durante esa tarea una de las piedras más grandes se precipitó al fondo sin que la persona que estaba abajo sufiera ningún daño tras el ruego a la Virgen.
.- El 25 de Mayo de 1743, D. Fermín Ameyugo natural de Herramelluri estaba en Madrid con su madre, camino de Sevilla. Se cae de la calesa debajo de las ruedas. Su madre implora a la Virgen de Ayago y “se levantó el mismo sin ... (ver texto completo)
.- El 25 de Mayo de 1743, D. Fermín Ameyugo natural de Herramelluri estaba en Madrid con su madre, camino de Sevilla. Se cae de la calesa debajo de las ruedas. Su madre implora a la Virgen de Ayago y “se levantó el mismo sin ... (ver texto completo)