Nos impactò mucho a todos. No quiero pensar la desesperaciòn e impotencia de los padres, al recibir la noticia por telèfono y a tanta distancia, sin los recursos para viajar. Intervino el cònsul. ¡Un abrazo!
No quiero ni pensar, como lo pasarian. Que Dios les ayude. Un abrazo