A través de la distancia mis recuerdos viven en ti, y sólo te pido amor mio que no te olvides de mi.
Tú eres un billete de lotería que quiero que me toque, pero aunque sé que será imposible yo siempre tendré esperanza de que algún día me toque.
Sanz, Pedro >

AMBASCUERDAS

El horizonte se quiebra
una y otra vez
sobre oleadas de pinos y piedras.
Y el cielo,
deslomado en valles y barrancos,
acuna al niño Duero ... (ver texto completo)
Sanz, Pedro >

A QUIEN CONMIGO VA

No abras los ojos.
Cuando llegues, no los abras:
déjate llevar tan sólo por los rompientes
del silencio,
por las escarpaduras de mi piel,
por los más recónditos
impulsos de tu rendición.
No los abras:
apaga tu mirada
porque no abrumes la mía
con el apresto de tu encanto.
Abandónate al más absoluto azar:
que entre nosotros
todo sea intempestivo,
caótico y reciente,
como los restos de un naufragio,
como una canción oída al pasar...
Y luego cuéntame lo que queda oculto
al cabo de tus ausencias.
Dime lo que quiero oír:
repíteme la salmodia de tus protestas más tiernas;
ésas que hieren tan blandamente
a ese ausente que conmigo va... Sanz, Pedro ... (ver texto completo)
Sanz, Pedro >

PASTORAL

Traigo adheridos los musgos del recuerdo
a las raíces de mis querencias.
No quiero dar tregua
a la vivificante terquedad de la memoria,
aunque a cada asalto vuelva derrotado
a lamerme en silencio las heridas
abiertas por el paso del tiempo.
Ahora que la piel me sabe a pastores y majadas,
me huele a estiércol caliente,
a leche agria, a sendero.
Me suena a risa de arroyos,
a voces y esquilas,
a ecos...
¡Y no quiero acallarlos!
Pastores los que fuerdes a las majadas... Sanz, Pedro ... (ver texto completo)
>
Sanz, Pedro >

Algo de tu esencia

Algo de tu esencia
se me queda en los ojos, Covaleda,
cuando sueño con el perfil de tus montes.
Me asalta un impreciso azar
que me obliga a volver, ... (ver texto completo)
Palacios, Zacarías >

Lunes

La luna queda colgada
los lunes en la ventana.

Marte se fue a la guerra
y nos mató las estrellas.
... (ver texto completo)
Alí, sabemos que la marcha es lenta
y sigue siendo marcha, camarada,
en cada Nicaragua de la tierra.

La llovizna y el cielo camaradas,
todos los camaradas de la tierra
sembrarán hasta el fondo la alborada.

A partir de tu muerte tempranera
entre la rabia y la ternura tuyas ... (ver texto completo)
Acortará el camino a la llovizna
para que abone la simiente a tiempo;
acortará el camino a la alborada
para que se abra la mañana en fuego.

A partir de tu muerte, camarada,
sabemos que hacen falta muchos golpes
para matar la muerte y su carnero.

A partir de tu muerte, Alí Primera, ... (ver texto completo)
Hermano Alí, el de la Patria Buena,
hecho de sangre, barricada y pueblo.
Hermano de Jesús, el camarada,
pendiente del juguete aquí en la tierra.

Sembraste la justicia a mano llena
disparando en la vida tus canciones
con ronca voz y corazón al vuelo...
las flores hoy palidecieron.
Alí, sabemos que la marcha es lenta
y sigue siendo marcha, camarada,
en cada Nicaragua de la tierra.

La llovizna y el cielo camaradas,
todos los camaradas de la tierra
sembrarán hasta el fondo la alborada.

A partir de tu muerte tempranera
entre la rabia y la ternura tuyas ... (ver texto completo)
Canoa frente al viento huracanada
buscando enloquecida su corriente,
ráfaga entre tiniebla iluminada

golpeteando el quejido duramente,
quedará tu existencia enarbolada
al pie de los recuerdos dulcemente
Hermano Alí, el de la Patria Buena,
hecho de sangre, barricada y pueblo.
Hermano de Jesús, el camarada,
pendiente del juguete aquí en la tierra.

Sembraste la justicia a mano llena
disparando en la vida tus canciones
con ronca voz y corazón al vuelo...
las flores hoy palidecieron.
En el mismo solar donde gravitas,
de este lado implacable del destino,
al borde de los ratos junto al vino
donde fueron a dar todas tus cuitas.
Canoa frente al viento huracanada
buscando enloquecida su corriente,
ráfaga entre tiniebla iluminada

golpeteando el quejido duramente,
quedará tu existencia enarbolada
al pie de los recuerdos dulcemente
Mora, Pablo >

ELEGÍA A ALÍ PRIMERA

En una rebelión de hojas marchitas
que el viento esparcirá por el camino,
en la misma vereda en la que vino
y que golpe tras golpe la transitas.
En el mismo solar donde gravitas,
de este lado implacable del destino,
al borde de los ratos junto al vino
donde fueron a dar todas tus cuitas.
Mora, Pablo >

ELEGÍA A ALÍ PRIMERA

En una rebelión de hojas marchitas
que el viento esparcirá por el camino,
en la misma vereda en la que vino
y que golpe tras golpe la transitas.
Tus ojos son como la luna porque brillan con ternura y mi corazón al verte latir y late con locura.
Tú ya no estás, y no sé como olvidarte, porque te echo de menos y po que te echo de menos pienso en ti, y cuanto más pienso más me gustas, y cuanto más me gustas más te quiero.
Un día me di cuenta de que te quería, otro día llegó a mi vida el amor que por ti sentía, y hoy solo sé que ya no puedo sentir más, porque lo que por ti siento, es todo lo que yo he querido en la vida, y más sería que estuvieras siempre a mi lado como me gustaría.
Tus ojos son como la luna porque brillan con ternura y mi corazón al verte latir y late con locura.
Ahora es cuando le doy gracias a Dios por tener ojos, para poder admirar tu belleza.
Un día me di cuenta de que te quería, otro día llegó a mi vida el amor que por ti sentía, y hoy solo sé que ya no puedo sentir más, porque lo que por ti siento, es todo lo que yo he querido en la vida, y más sería que estuvieras siempre a mi lado como me gustaría.