¿Cómo era el paraíso cuando saliste de él? (Anónimo)
¡Yo creo que ni Mozart sería capaz de hacer una composición tan bella como tú! (Anónimo)
¡Tienes un cuerpo que parece tallado a mano! (Anónimo)
¡Tía buena, maciza tu cuerpo me hipnotiza! (Anónimo)
¡Te voy a poner una multa!. ¿Por qué? Por exceso de belleza. (Anónimo)
¡Qué está ocurriendo en la plaza, que el monumento viene caminando! (Anónimo)
¡Qué dicha la de mis ojos que pueden apreciar tu hermosura, más dichoso es el viento que acaricia tu figura, pero pobre mi corazón que lo tienes despreciado y camino a su sepultura! (Anónimo)