Y cuenta el viento que desde aquella
mañana triste ¡fatal mañana!
Acariciada por la doncella
la humilde concha de porcelana,
le habló en su lengua de rumoreos
de viajes locos, de pechos fieles,
de remembranzas y devaneos
junto a la borda de los bajeles,
de aves errantes que van a pares
buscando albergues sobre los mares, ... (ver texto completo)
mañana triste ¡fatal mañana!
Acariciada por la doncella
la humilde concha de porcelana,
le habló en su lengua de rumoreos
de viajes locos, de pechos fieles,
de remembranzas y devaneos
junto a la borda de los bajeles,
de aves errantes que van a pares
buscando albergues sobre los mares, ... (ver texto completo)
Y el tiempo vino, silente y grave,
siguiendo siempre su ruta ciega,
con el misterio de aquella nave
que en una extraña canción noruega
lleva invisibles su casco lento
bajo las brumas del mundo aquel,
siempre azotada de un mismo viento
con un fantasma por timonel...
siguiendo siempre su ruta ciega,
con el misterio de aquella nave
que en una extraña canción noruega
lleva invisibles su casco lento
bajo las brumas del mundo aquel,
siempre azotada de un mismo viento
con un fantasma por timonel...