Un saludo para todos aquellos que en algún momento de sus vidas han pasado por
Rebolledo de la Torre; han compartido allí momentos entrañables; han visitado el hermoso
pórtico de la
iglesia; han conocido sus
rincones más escondidos; han pasado horas y horas charlando en el
castillo; han paseado hasta la
ermita de Villoba; han subido a las
cuevas; han respirado aire puro junto a la
Cruz; han llenado el botijo en la
fuente de la Palambre; se han bañado en el
río; han sudido hasta la Cornita y se han
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