Pude fotografiar la polvoreda que dejaban los camiones en mis acostumbrados paseos, y ésta es una prueba de ello. Tras los camiones, venía otro vehículo que dispersaba el polvo refrescándolo con agua, quizás la nuestra propia. También debían pasar la cuchilla... Eso es ya historia tras el cambalache del ayuntamiento con estas empresas. Te hago esto, y dejo de hacer el grueso que hacía antes. Los negocios de nuestro regidor que sin contar con nadie hace y deshace, trata y acuerda sin que la gente ... (ver texto completo)