Sì, es tal cual. Ademàs hay carencia total de lìmites, desde el hogar y desde la escuela, de los adultos hacia los niños, y de los adultos entre sì. ¡Un abrazo!
NOEMI, tengo a uno de mis hijo, de profesor y a su novia de profesora, cuentan casos que hace treinta años, estaban solucinados sin salir del
colegio y sin que sus padres se enteraran, no por los profesores, sino por los alumnos, que sabían del castigo doble en
casa. Ahora, mejor no seguir. Un abrazo