Desde que se fuera Tariq había pasado un tiempo. Y ella notaba algo raro en su interior. En casa del zapatero, mientras se reponía lo notó. Cuando la muchacha ya estaba restablecida, el apestoso, le pidió casarse con él. Y ella, quería tener a su hijo. Valoró sus posibilidades si se iba sola, y decidió quedarse y aceptar casarse con el viejo de unos 60 años.
Porque encima, llegó una visita a convencerla de que Tariq había muerto. Sin Tariq, solo le quedaba la criatura en su vientre. Fue otro de ... (ver texto completo)
Porque encima, llegó una visita a convencerla de que Tariq había muerto. Sin Tariq, solo le quedaba la criatura en su vientre. Fue otro de ... (ver texto completo)
El destino cruzó la vida de estss dos mujeres, solas en el mundo, casadas con un vil tirano, y vieron una luz en su vida huyendo del vil marido.
Laila iba sisando poco a poco algo de dinero para el viaje. Y una vez lo tuvo reunido, y habiendo hecho las paces con esa mujer; decidieron ellas lanzarse a la aventura con la niña de Laila.
Y lo tuvieron crudo, pues las mujeres no pueden ir solas a ninguna parte. Las detuvieron y se las devolvieron al viejo verdugo. Que si antes las había tratado mal, el trato, empeoró con la huida. A tal punto llegaron las vejaciones, que Marian, un día lo mató. Prefirió ir a la cárcel, o que la condenaran a muerte, por librar a quien ya era su amiga. Por otra parte, sintió a la niña de Laila como su propia hija a la que quiso liberar del cautiverio.
Una vez muerto el infame marido, Laila se fue con su hija. Resultó que Tariq no había muerto y se pudo reunir con él. Eran casi como dos despojos humanos pero con alma, corazón y vida. Y dentro de la desolación pudieron encontrar algo de su perdido amor. Se entregaron a su causa y volvieron a su país con el fin de empezar de nuevo con su gente.
Pero, no deja de ser una novela, pues la guerra de una manera o de otra continua. El fundamentalismo sigue junto con el terror en ese denostado país. ... (ver texto completo)
Laila iba sisando poco a poco algo de dinero para el viaje. Y una vez lo tuvo reunido, y habiendo hecho las paces con esa mujer; decidieron ellas lanzarse a la aventura con la niña de Laila.
Y lo tuvieron crudo, pues las mujeres no pueden ir solas a ninguna parte. Las detuvieron y se las devolvieron al viejo verdugo. Que si antes las había tratado mal, el trato, empeoró con la huida. A tal punto llegaron las vejaciones, que Marian, un día lo mató. Prefirió ir a la cárcel, o que la condenaran a muerte, por librar a quien ya era su amiga. Por otra parte, sintió a la niña de Laila como su propia hija a la que quiso liberar del cautiverio.
Una vez muerto el infame marido, Laila se fue con su hija. Resultó que Tariq no había muerto y se pudo reunir con él. Eran casi como dos despojos humanos pero con alma, corazón y vida. Y dentro de la desolación pudieron encontrar algo de su perdido amor. Se entregaron a su causa y volvieron a su país con el fin de empezar de nuevo con su gente.
Pero, no deja de ser una novela, pues la guerra de una manera o de otra continua. El fundamentalismo sigue junto con el terror en ese denostado país. ... (ver texto completo)