Se ven las ruinas de la casa de Irineo, la casa de Honorio y las casas de Teófilo...todas ellas desaparecidas. En su lugar hay hoy un chalet moderno.
En esta vista podemos observar varias casas antiguas...hoy derrumbadas, por ejemplo, el bloque de casas que están en la entrada del pueblo.
Y el cementerio ahora está mejor cuidado, con paredes nuevas hechas de bloques de cemento...
El de la pelota es Luis Antonio, hijo de Filomena.
Al lado está Tomasín hijo de Lali.
Junto a la cara de la maestra está Robert hijo de Lucio... Y detrás Belén, hija de Angelín.
Continúa tú...con más nombres...
Que aparezcan los nombres de todos estos niños...de modo quede el recuerdo...para siempre...
En este pueblo la tranquilidad, la usencia de peligros y el buen trato de su gente es lo que le hace tan especial...
La quinta belleza, de la fila dos es Celis, mi prima, hija de Filomena que vive en Montorio...
En la fila superior la "quinta belleza" no estoy segura si es Sagrario o Celes.
Los nombres correctos del "ramillete de bellezas", de izquierda a derecha y de arriba abajo son:
Fila superior:Pili, Presen, Jose, Clemen, Sagrario(no estoy muy segura), Mari Carmen, Paz
Fila inferior: Maria Luisa. Luci, Cruz, Nieves y Toñi.
Esta primera casa de la izquierda fue construida por Cirilo Miguel, luego perteneció a su hijo Anastasio y por último al difunto Aurelio.
Varias de estas csas están desocupadas actualmente...
La foto fue tomada cuando aún no estaban asfaltadas las calles...
Se ve en la foto, que aún estaban en pie, el arco de la casa de Presen, la casa del concejo y la escuela de niños.
Se en la foto que aún estaban en pie, el arco de la casa de Presen, la casa del concejo y la escuela de niños.
Se observan de lado la casa de Pili y la de Ciriaco, y al fondo, la de Paulino.
Más bien, la glorieta se calentaba quemando paja...la leña de roble, cortada en astillas y ramas pequeñas, se utilizaba para quemar en el fogón de la cocina económica... Con el objeto de cocinar la comida típica...el puchero con su contenido de RELLENO, CHORIZO, MORCILLA Y GARBANZOS.
¿Qué me falta...?