¡Oh, amor poderoso! Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.
El amor no mira con los ojos, sino con el espíritu: por eso pintan ciego al alado Cupido.
¡Oh, amor poderoso! Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.
Las mujeres son como los príncipes: con frecuencia ceden a la obstinación lo que con amor no hubieran obtenido.
La vanidad humana se mezcla con las ideas más nobles, prestándoles con frecuencia un tinte de obstinación que, en otros casos, nos faltaría.
La obstinación es más hija de la voluntad que de la ignorancia.
Las mujeres son como los príncipes: con frecuencia ceden a la obstinación lo que con amor no hubieran obtenido.
La obstinación es la voluntad que se afirma sin poder justificarse; es la persistencia sin motivo plausible, es la tenacidad del amor propio que se constituye en tenacidad de la razón o de la conciencia.
La obstinación es más hija de la voluntad que de la ignorancia.
La obstinación es la voluntad que se afirma sin poder justificarse; es la persistencia sin motivo plausible, es la tenacidad del amor propio que se constituye en tenacidad de la razón o de la conciencia.
Los cuadros están hechos para estar en lugares de meditación.
Las obras maestras del arte tienen a los ricos por esposos, pero a los pobres por amantes.
Las obras de arte hablan de sus autores, introducen en el conocimiento de su intimidad y revelan la original contribución que ofrecen a la historia de la cultura.
Los cuadros están hechos para estar en lugares de meditación.
Las obras de arte nacen siempre de quien ha afrontado el peligro, de quien ha ido hasta el extremo de la experiencia, hasta el punto que ningún humano puede rebasar. Cuanto más se ve, más propia, más personal, más única se hace una vida.
Las obras de arte hablan de sus autores, introducen en el conocimiento de su intimidad y revelan la original contribución que ofrecen a la historia de la cultura.
Las grandes novelas son purificadoras porque en ellas se libera el ánimo de la ilusión de cada felicidad individual.
Las obras de arte nacen siempre de quien ha afrontado el peligro, de quien ha ido hasta el extremo de la experiencia, hasta el punto que ningún humano puede rebasar. Cuanto más se ve, más propia, más personal, más única se hace una vida.
En los momentos que vive el mundo, la novela policial ya es una novela de costumbres.
Las grandes novelas son purificadoras porque en ellas se libera el ánimo de la ilusión de cada felicidad individual.
La novela es un intento de exploración en el corazón humano a partir de una idea que es casi siempre la misma contada con diferente entorno.
En los momentos que vive el mundo, la novela policial ya es una novela de costumbres.
Entre tanto algunos hombres viven la novela que no han podido escribir, otros escriben la novela que no han podido vivir.
La novela es un intento de exploración en el corazón humano a partir de una idea que es casi siempre la misma contada con diferente entorno.
Entre tanto algunos hombres viven la novela que no han podido escribir, otros escriben la novela que no han podido vivir.
Las novelas nunca las han escrito más que los que son incapaces de vivirlas.
Alejandro Casona (1903-1965) Dramaturgo español.