No es que tenga miedo de morirme. Es tan sólo que no quiero estar allí cuando suceda.
Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improblable que parezca, debe ser la verdad.
A todo el mundo le cae bien un buen perdedor, en especial cuando está en el equipo contrario.

Muchas personas están demasiado educadas para hablar con la boca llena, pero no les preocupa hacerlo con la cabeza hueca.
No es que tenga miedo de morirme. Es tan sólo que no quiero estar allí cuando suceda.
A todo el mundo le cae bien un buen perdedor, en especial cuando está en el equipo contrario.

Muchas personas están demasiado educadas para hablar con la boca llena, pero no les preocupa hacerlo con la cabeza hueca.
Hay libros cortos que, para entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga.

El dinero no trae la felicidad, pero en cuanto el primero se va, la segunda lo sigue.
La vida sólo nos parece corta porque la medimos inconsiderablemente con nuestras locas esperanzas.

Imagina que cada día es el último que brilla para ti, y aceptarás agradecido el día que no esperabas vivir ya.
No necesitas el valor para el instante en que eres golpeado, sino en la larga ascensión de regreso a la cordura, la fe y la seguridad.

Nunca una noche ha vencido al amanecer, y nunca un problema ha vencido a la esperanza.
La vida es muy corta, y cada momento tiene su valor, pero nos pasamos días enteros durmiendo y años completos soñando.

Mejor es ser engañado hasta el fin, que perder la bendita esperanza de la verdad.
La vida sólo nos parece corta porque la medimos inconsiderablemente con nuestras locas esperanzas.

Imagina que cada día es el último que brilla para ti, y aceptarás agradecido el día que no esperabas vivir ya.
La vida es muy corta, y cada momento tiene su valor, pero nos pasamos días enteros durmiendo y años completos soñando.

Mejor es ser engañado hasta el fin, que perder la bendita esperanza de la verdad.
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.

A menos que se sepa todo a los veinte años no se tiene ninguna probabilidad de saber algo a los treinta y cinco.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.

Además de perdonar a tus enemigos, ríete de ellos. La risa es el gran antídoto contra los venenos del espíritu.
La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño.

Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.

Además de perdonar a tus enemigos, ríete de ellos. La risa es el gran antídoto contra los venenos del espíritu.
Todo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.

Una mentira puede correr 6 veces por el mundo antes de que la verdad haya tenido tiempo para ponerse los pantalones.
La felicidad de los grandes consiste no en sentirse felices, sino en comprender cuan felices piensan otros que han de ser ellos.

El odio del contrario es el amor del semejante: el amor de esto es el odio de aquello. Así, pues, en sustancia, es una cosa misma odio y amor.
El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.

La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.
Todo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.

Una mentira puede correr 6 veces por el mundo antes de que la verdad haya tenido tiempo para ponerse los pantalones.
El hombre más feliz es el que hace la felicidad del mayor número de sus semejantes.

Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida.
El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.

La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.
El hombre más feliz es el que hace la felicidad del mayor número de sus semejantes.

Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida.
Es cierto que el amor conserva la belleza y que la cara de las mujeres se nutre de caricias, lo mismo que las abejas se nutren de miel.

Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.
Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.

El hombre que no teme a las verdades, nada debe temer a las mentiras.