El afecto, el contacto físico y el cariño, es algo demasiado importante. Es una de las necesidades fundamentales del ser humano, al igual que el agua y el alimento.
Si bien, en la generalidad, los hombres suelen demostrar con más facilidad su cariño, muchas mujeres quizás lo expresen sin mayor dificultad, pero no siempre sucede así. Puede ser que una barrera emocional impida demostrar afecto o, simplemente, al no haberlo recibido desde pequeñas, sea difícil proyectarlo hacia otras personas. De hecho, es factible que el afecto recibido durante la infancia, determine la manera de darlo en el futuro. Tanto en el hombre como en la mujer, la ausencia de afectos en la infancia, puede marcar definitivamente nuestra personalidad como adultos; una persona que carece de afectos, suele ser rígida, celosa, posesiva y a veces insensible y violenta.
... (ver texto completo)