Hace muchos años, en un pueblecito, sucedió un hecho que todavía se cuenta.
Eran tiempos de hambruna, los aldeanos tenían por costumbre salir a primera hora del alba y reunirse an la plaza para repartirse las tareas diarias; unos tenían que ir a segar los campos, otros buscaban en los montes conejos y perdices, las mujeres partían al arroyo, con sus cantaros vacíos y los más pequeños, quedaban al ciudado de los más mayores.
Así era la vida en este pueblo, apenas había tiempo para ir a la ... (ver texto completo)
Eran tiempos de hambruna, los aldeanos tenían por costumbre salir a primera hora del alba y reunirse an la plaza para repartirse las tareas diarias; unos tenían que ir a segar los campos, otros buscaban en los montes conejos y perdices, las mujeres partían al arroyo, con sus cantaros vacíos y los más pequeños, quedaban al ciudado de los más mayores.
Así era la vida en este pueblo, apenas había tiempo para ir a la ... (ver texto completo)