Abrir nuestras
ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un
camino que huele a madreselvas;
beber con un
amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarme en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser
feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la
felicidad que no se vende?