Carretera arriba, carretera abajo. Me alegro mucho que los paseos sigan aunque las personas que lo frecuentan sean ya distintas. Por cierto ¿quién eres que tan bien escribes? LUZ.
También debe ser muy agradable sentir y ver el color de los viñedos de Pardilla en las diferentes estaciones del año.
Que nadie se extrañe si las fiestas de Honrubia no tienen gancho para otros pueblos, no es por la orquesta, ni por las tómbolas sino por sus vecinos.
No os entiendo, cuando os interesa bien que hacéis la pelota al Sr. Alcalde y cuando no le ponéis de vuelta y media. Honrubia sigue igual y nunca cambiará, hay demasiadas lenguas afiladas en el pueblo que no son tan fáciles de callar, la mala hierba abunda en todos los pueblos.
Para enteraros podeís preguntar a unhonrubianomas que se entera de todo, ¿o sólo de lo que le interesa?. Por cierto, el alcalde se decide en unas elecciones, aunque pese a algunos que llevan intentándolo varios años.
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Qué agradable resulta pasear por el entorno pardillano y poder oler la caña de las cebadas...
Pocos pueblos pueden presumir de tener un pilón como el que aquí se observa. A pesar de su simpleza, característica paradójicamente más importante, alberga una belleza sencilla, aunque más es el cariño suscitado en cada mirada. Actualmente sin su utilidad endémica inicial, cuenta con la cualidad de ser una temprana ducha para los quintos que en días de fiesta son tirados dentro. Eso hace, por otra parte, que se limpie periódicamente y su encanto, indudable encanto se siga conservando con los años...
Parece inconcebible que lo que nosotros consideramos hoy un punto clave y hasta de encuentro en pardilla, en tiempos anteriores fuese un lugar al que nadie deseaba acudir...
Parada obligada es esta virgen, tan cuidada por todos, y tan útil para los pequeños como escondite en sus juegos...
ésta es la bajada que tantas y tantas veces recorren los veraniegos paseantes a todas horas... Pese a que su cénit es alcanzado después de cenar, cuando se agradece poder bajar la cena en compañía de este entorno, y de gente encantadora...
Que ahora no hay quintos?
Las bodegas... Un auténtico monumento!
Esta tambien es mi calle y tambien la llaman la calle del viento porque hay mucha corriente y en verano se agradece, un saludo a los que pasen por aqui!!
Ahí, ahí!!! Viva San Juan Degollao y todo su acompañamiento! Viva los quintos! Viva Pardilla!