-No puede ser, Luna. Creía que te quería, pero me di cuenta que no era cierto cuando la conocí a ella...
- Ya veremos..., pero ahora hablemos de otra cosa.
-Sí, dime, ¿quien es esa estrella que nunca había visto y cuyo fulgor parpadea?
-Es una nueva estrella que ha nacido y aún está muy débil, pero pronto se repondrá y lucirá como todas...
Y en estas conversaciones pasaban las
noches. Al pastor le consolaba hablar con la Luna, pero los días se le hacían eternos sin su amada. Una mañana,
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