Es fundamental diferenciar entre una amistad sana y otra que no lo es. Las insanas son aquellas que tratan de capturar nuestra atención a toda costa y de este modo nos dejan sin energía, tiñendo de negatividad nuestro estado de ánimo. No utilizar el otro: que principio tan sabio!
Debemos aprender a entregarnos. La amistad requiere a veces renunciar a las propias prioridades para ponerse al servicio de quien mas lo necesita, sin por ello dejar de ser nosotros mismos. Donación de verdad.