• A malos ojos no hay cosa buena. En los mensajes que nos llegan del exterior, hay indudablemente un estímulo que nos viene de fuera, pero también hay un filtro que mediatiza nuestro modo de ver las cosas: nuestra propia subjetividad, nuestro enfoque de la vida. Recuerdo un amigo que, para enfatizar lo que iba a comunicar a continuación, no decía "con toda objetividad...", sino "con toda subjetividad te diré que...". Es casi imposible liberarnos de nuestra subjetividad; de donde se sigue que es una ... (ver texto completo)