A la tercera, va la vencida/La tercera es la vencida
Dícese para dar a entender que la repetición moderada de cualquier intento es necesaria, bien para conseguir algo o bien para desistir de ello.
A tres va la vencida aparece recogido en la primera edición del Diccionario de la Real Academia Española (1739) como: «Phrase, con que se aconseja a alguno, que no desista del intento, que tiene, por no haberle conseguido con los primeros medios, que había tomado, pero que no sea tan terca la porfía, que llegue a ser excesso». En la edición de 1869 incorpora las variables de A las tres… y A la tercera… y en la actual también puede leerse A la de tres…
El origen no es claro y su explicación más aceptada parece relacionarse con el juego o el deporte en los que la jugada o la clasificación podía conseguirse en tres intentos. No obstante, hay autores que se remontan a la disposición por filas de las legiones romanas en situación de combate en la que la tercera fila, protegida por las dos primeras que soportaban el primer choque, era con frecuencia la decisiva en el desenlace de la batalla.
Dícese para dar a entender que la repetición moderada de cualquier intento es necesaria, bien para conseguir algo o bien para desistir de ello.
A tres va la vencida aparece recogido en la primera edición del Diccionario de la Real Academia Española (1739) como: «Phrase, con que se aconseja a alguno, que no desista del intento, que tiene, por no haberle conseguido con los primeros medios, que había tomado, pero que no sea tan terca la porfía, que llegue a ser excesso». En la edición de 1869 incorpora las variables de A las tres… y A la tercera… y en la actual también puede leerse A la de tres…
El origen no es claro y su explicación más aceptada parece relacionarse con el juego o el deporte en los que la jugada o la clasificación podía conseguirse en tres intentos. No obstante, hay autores que se remontan a la disposición por filas de las legiones romanas en situación de combate en la que la tercera fila, protegida por las dos primeras que soportaban el primer choque, era con frecuencia la decisiva en el desenlace de la batalla.