No se ganó Zamora en una hora
Dícese para dar a entender que las cosas o empresas importantes no se consiguen en poco tiempo.
Aparece recogido en la edición de 1884 del Diccionario de la Real Academia Española como «ref. con que se significa que las cosas grandes y arduas necesitan tiempo para ejecutarse ó lograrse», y se mantiene hasta la de 1992, desde la que ya no se registra.
Los autores coinciden en que el origen de este refrán se encuentra en el asedio que soportó la ciudad de Zamora en el siglo XI, cuando, gobernada por doña Urraca, hija de Fernando I, tuvo que defenderse de los ataques de su hermano Sancho II, rey de Castilla, que pretendía reunificar bajo su mando los territorios divididos a la muerte de aquel. El sitio, que se prolongó durante diez largos meses, terminó por el oportuno asesinato del rey sitiador, y la historia dio un giro al que colaboraron muchas y variadas circunstancias y no solo las militares
Dícese para dar a entender que las cosas o empresas importantes no se consiguen en poco tiempo.
Aparece recogido en la edición de 1884 del Diccionario de la Real Academia Española como «ref. con que se significa que las cosas grandes y arduas necesitan tiempo para ejecutarse ó lograrse», y se mantiene hasta la de 1992, desde la que ya no se registra.
Los autores coinciden en que el origen de este refrán se encuentra en el asedio que soportó la ciudad de Zamora en el siglo XI, cuando, gobernada por doña Urraca, hija de Fernando I, tuvo que defenderse de los ataques de su hermano Sancho II, rey de Castilla, que pretendía reunificar bajo su mando los territorios divididos a la muerte de aquel. El sitio, que se prolongó durante diez largos meses, terminó por el oportuno asesinato del rey sitiador, y la historia dio un giro al que colaboraron muchas y variadas circunstancias y no solo las militares