Bailarle el agua a alguien
Dícese del que adula o complace a otro con la intención de conseguir algo de él.
El Diccionario académico recoge una variante de este dicho en su primera edición de 1726 con la frase bailar el agua delante, y la define como «phrase vulgar que equivale a dar gusto en todo a uno, asistirle y servirle con grande puntualidad y diligencia, procurando hacer quanto sea, o pueda ser de su agrado».
Algunos autores sitúan su origen en Andalucía y citan a Covarrubias para referirse al modo de actuar de las criadas que regaban y salpicaban los patios y portales andaluces en verano, para refrescar el ambiente antes de que el amo volviese. Otros autores piensan, sin embargo, que esta expresión alude a cuando alguien salía al encuentro de otro y le ofrecía agua fresca recién vertida en un vaso —que parecía bailar en el recipiente— para agradarle.
Dícese del que adula o complace a otro con la intención de conseguir algo de él.
El Diccionario académico recoge una variante de este dicho en su primera edición de 1726 con la frase bailar el agua delante, y la define como «phrase vulgar que equivale a dar gusto en todo a uno, asistirle y servirle con grande puntualidad y diligencia, procurando hacer quanto sea, o pueda ser de su agrado».
Algunos autores sitúan su origen en Andalucía y citan a Covarrubias para referirse al modo de actuar de las criadas que regaban y salpicaban los patios y portales andaluces en verano, para refrescar el ambiente antes de que el amo volviese. Otros autores piensan, sin embargo, que esta expresión alude a cuando alguien salía al encuentro de otro y le ofrecía agua fresca recién vertida en un vaso —que parecía bailar en el recipiente— para agradarle.