Tener muchas ínfulas
Dícese del que presume en exceso.
Ínfula aparece definida en el Diccionario de la Real Academia Española, en su edición de 1925, como: «Adorno de lana blanca, a manera de venda, con que se ceñían la cabeza los sacerdotes de los gentiles y suplicantes, y que se ponía sobre las de las víctimas. Usábanlo también en la antigüedad algunos reyes. Presunción o vanidad».
En ediciones posteriores, se añadió una cuarta acepción para denominar a cada una de las dos cintas que cuelgan de la parte posterior de la mitra episcopal católica y que, en otros tiempos, se adornaban con bordados lujosos, que eran un exponente de la categoría del obispo titular.
Las ínfulas han estado asociadas al poder religioso y político, por lo que lucir ínfulas era una señal de una especial dignidad que el lenguaje popular, siempre crítico con el poder, empleó con la expresión tener muchas ínfulas para burlarse del individuo arrogante y presuntuoso
Dícese del que presume en exceso.
Ínfula aparece definida en el Diccionario de la Real Academia Española, en su edición de 1925, como: «Adorno de lana blanca, a manera de venda, con que se ceñían la cabeza los sacerdotes de los gentiles y suplicantes, y que se ponía sobre las de las víctimas. Usábanlo también en la antigüedad algunos reyes. Presunción o vanidad».
En ediciones posteriores, se añadió una cuarta acepción para denominar a cada una de las dos cintas que cuelgan de la parte posterior de la mitra episcopal católica y que, en otros tiempos, se adornaban con bordados lujosos, que eran un exponente de la categoría del obispo titular.
Las ínfulas han estado asociadas al poder religioso y político, por lo que lucir ínfulas era una señal de una especial dignidad que el lenguaje popular, siempre crítico con el poder, empleó con la expresión tener muchas ínfulas para burlarse del individuo arrogante y presuntuoso