Tener mucha correa
Dícese, con admiración, de la persona que tiene gran paciencia para aguantar bromas.
«Tener corréa» aparece en la edición de 1729 del Diccionario de la Real Academia Española como: «Phrase vulgar con que se dá à entender, que una persona no desconfia con facilidád, y que sabe sufrir y tolerar qualquier chasco ò zumba, sin enojarse».
Los autores coinciden en atribuir el origen de esta expresión a la buena fama de la que gozaban los miembros de la orden mendicante de san Agustín en su labor social y educadora. Estos frailes, a diferencia de los de otras órdenes, se ceñían el hábito con una correa y no con el cordón o soga tradicional, singularidad que se convirtió en el distintivo de los agustinos y, con el tiempo, en símbolo y sinónimo del aguante y la tolerancia
Dícese, con admiración, de la persona que tiene gran paciencia para aguantar bromas.
«Tener corréa» aparece en la edición de 1729 del Diccionario de la Real Academia Española como: «Phrase vulgar con que se dá à entender, que una persona no desconfia con facilidád, y que sabe sufrir y tolerar qualquier chasco ò zumba, sin enojarse».
Los autores coinciden en atribuir el origen de esta expresión a la buena fama de la que gozaban los miembros de la orden mendicante de san Agustín en su labor social y educadora. Estos frailes, a diferencia de los de otras órdenes, se ceñían el hábito con una correa y no con el cordón o soga tradicional, singularidad que se convirtió en el distintivo de los agustinos y, con el tiempo, en símbolo y sinónimo del aguante y la tolerancia