Paulo Coelho, en el Alquimista, nos cuenta la historia de un muchacho, Santiago, que sigue el camino de sus sueños, para buscar su tesoro personal. Y durante este camino pasa por muy diversas situaciones: se hace pastor de ovejas en Andalucía y aprende de las ovejas, se encuentra con el rey Melquisedec que le dice que tiene que vender sus ovejas y partir hacia Egipto, vende las ovejas, cruza el estrecho, trabaja un año en una tienda de un vendedor de cristales, parte en una caravana por el desierto, llega a un oasis donde encuentra el Amor, conoce un Alquimista que le acompaña de nuevo por el desierto, habla con el viento y con el sol, y llega finalmente a las Pirámides de Egipto... Y en todo su caminar va aprendiendo a escuchar las señales que Dios puso en el mundo para guiarnos hacia nuestro destino y hacia nuestra felicidad, y va aprendiendo a escuchar la voz del desierto, del viento, del sol... y la voz de su propio corazón...