LA NUEZ DE ARRIBA: Fue en el bodegón del puerto,...

Fue en el bodegón del puerto,
todos dormían, por cierto,
y estuve con ella sola…
Sola.

Sí, sola, sola, solita;
porque teníamos cita;
pero no me le acerqué…
¿Qué?

No me acerqué, te aseguro;
por mi salvación, lo juro,
son testigos los durmientes…
Mientes.

Sombra que todo lo sabes
despídeme cuando acabes,
que por mi parte acabé…
Ve.