LA NUEZ DE ARRIBA: El borracho y el eco...

El borracho y el eco

En noche oscura y brumosa
tan atontado iba Antón,
que cayó de un tropezón
en la acera resbalosa.

Soltó un feo juramento
diciendo: ¿quién se cayó?
Y en la pared del convento
repercutió el eco… Yo.

¡Mientes! Fuí yo quien caí;
y si el casco me rompí
tendré que gastar pelucas…
Lucas.