En Agosto de 1971, el Cerro de los Ventisqueros o Cerro Hudson, como era denominado hasta entonces, demostró que era en realidad un volcán y despertó destruyendo el valle Huemules, pequeña localidad de la montaña patagónica de Aisén. Coyhaique, Puerto Aisén, Puerto Cisnes, Balmaceda, Chacabuco, e incluso Comodoro Rivadavia en el lado argentino, fueron invadidos por una espesa nube de cenizas que provocó trastornos oculares y gastrointestinales a la población, además de importantes daños en la agricultura y ganadería.