Había un oso y un conejo que caminaban por el bosque, peleando el uno con el otro, cuando de pronto encontraron una lampara maravillosa.
El genio les concedió tres deseos a cada uno. El oso pidió primero:
-Yo quiero que todos los osos de este bosque sean hembras.
-Concedido, dijo el Genio.
El conejo habló:
-Yo quiero un casco de moto.
-Concedido, dijo el Genio.
El oso extrañado con el conejo continuó con su segundo deseo:
-Para estar seguro, deseo que los osos de todos los bosques vecinos sean hembras.
-Concedido, dijo el Genio.
El conejo solicita su segundo deseo:
-Yo quiero una moto Harley Davidson.
-Concedido, dijo el Genio.
El oso asombrado por los gustos del conejo, hace su tercer deseo:
-No quiero correr riesgos quiero que todos los osos del mundo sean hembras.
-Concedido, dijo el Genio.
El conejo arranca en su moto y cuando está a 100 metros grita su último deseo:
-Que el oso sea marica!
El genio les concedió tres deseos a cada uno. El oso pidió primero:
-Yo quiero que todos los osos de este bosque sean hembras.
-Concedido, dijo el Genio.
El conejo habló:
-Yo quiero un casco de moto.
-Concedido, dijo el Genio.
El oso extrañado con el conejo continuó con su segundo deseo:
-Para estar seguro, deseo que los osos de todos los bosques vecinos sean hembras.
-Concedido, dijo el Genio.
El conejo solicita su segundo deseo:
-Yo quiero una moto Harley Davidson.
-Concedido, dijo el Genio.
El oso asombrado por los gustos del conejo, hace su tercer deseo:
-No quiero correr riesgos quiero que todos los osos del mundo sean hembras.
-Concedido, dijo el Genio.
El conejo arranca en su moto y cuando está a 100 metros grita su último deseo:
-Que el oso sea marica!