Mucha água
Tengo una niña de diez años con la que converso a veces. Algunas de sus frases me dejan sin respuesta. Aquí tenías algunos trocitos:
- "Papi, explícame como es Dios...
- A Dios no lo conocemos y no sabemos cómo es. Pero, para que te hagas una idea, puedes imaginar que Dios es como el mar. Es inmenso. Tiene olas. Y cuando una ola choca contra una roca el agua salta y se forman muchas gotas en el aire. Luego las gotas caen y se vuelven a fundir con el mar. Nosotros somos como esas gotas...
- ¡Eh!... ¡Que yo no soy una gota!.... Yo soy mucha agua...
- ¿?
- ¡Qué! ¡Yo también valgo!"
....
Dos días después, volvemos a hablar del tema:
" - Sabes qué, papi?
- ¿Qué?
- Yo creo que Dios es todo el cielo...
- ¿?
- El otro día tu me dijiste que Dios era como el mar... Pero a lo mejor a Dios no le apetece ser el mar..."
Tengo una niña de diez años con la que converso a veces. Algunas de sus frases me dejan sin respuesta. Aquí tenías algunos trocitos:
- "Papi, explícame como es Dios...
- A Dios no lo conocemos y no sabemos cómo es. Pero, para que te hagas una idea, puedes imaginar que Dios es como el mar. Es inmenso. Tiene olas. Y cuando una ola choca contra una roca el agua salta y se forman muchas gotas en el aire. Luego las gotas caen y se vuelven a fundir con el mar. Nosotros somos como esas gotas...
- ¡Eh!... ¡Que yo no soy una gota!.... Yo soy mucha agua...
- ¿?
- ¡Qué! ¡Yo también valgo!"
....
Dos días después, volvemos a hablar del tema:
" - Sabes qué, papi?
- ¿Qué?
- Yo creo que Dios es todo el cielo...
- ¿?
- El otro día tu me dijiste que Dios era como el mar... Pero a lo mejor a Dios no le apetece ser el mar..."