Diario de un marido con panza (COLABORACION DE EDUARDO P.)
Tenía fe en bajar la pancita...
Hace unos días, en mi cumpleaños, mi mujer me regalo un cupón válido por una semana de entrenamiento personal en un buen gimnasio local. Independientemente de que yo esté en excelente forma, pensé que era una buena idea para intentar detener ese proceso de "barriguita" que a todos nos ataca. Llame al gym e hice mi reserva con una personal trainner llamada Nadia, quien se auto-describió como una Instructora de Aeróbic de 26 años, modelo de trajes de baño y ropa deportiva. Y al gym me recomendó que llevara un diario para ir documentando mi progreso y aquí se los envío:
Tenía fe en bajar la pancita...
Hace unos días, en mi cumpleaños, mi mujer me regalo un cupón válido por una semana de entrenamiento personal en un buen gimnasio local. Independientemente de que yo esté en excelente forma, pensé que era una buena idea para intentar detener ese proceso de "barriguita" que a todos nos ataca. Llame al gym e hice mi reserva con una personal trainner llamada Nadia, quien se auto-describió como una Instructora de Aeróbic de 26 años, modelo de trajes de baño y ropa deportiva. Y al gym me recomendó que llevara un diario para ir documentando mi progreso y aquí se los envío:
Lunes: Empece mi día a las 6:00 A. M. Bastante difícil levantarse de la cama a esa hora pero todo cambió cuando llegue al gimnasio y vi que Nadia estaba esperándome. Parecía un diosa griega: rubia, ojos celestes y una gran sonrisa, con unos labios carnosos y espectaculares. Nadia me hizo un tour y me mostró los aparatos y me tomó el pulso después de 5 minutos en la bicicleta fija. Se alarmó de que mi pulso estuviera tan acelerado pero yo lo atribuí a ella, vestida con su malla de lycra metida en su cola, que estaba muy cerca de mi... Disfruté bastante viéndola dar su clase de Aeróbic, después de terminar mi inspirador día de ejercicio. Nadia me estaba motivando cuando hacia yo mis sentadillas, a pesar de que ya me dolía la barriga de tanto meterla para adentro, cada vez que Nadia pasaba junto a mi...