Decíamos al comienzo:
"Podríamos resumir como BASURA todo aquello que está ahí, presente, pero que aparentemente NO es ÚTIL."
¿Por qué la palabra aparentemente?
Porque NO SIEMPRE toda basura ya no tiene mayor utilidad.
Hoy en día está en función una nueva actividad muy útil que se llama RECICLAJE.
El RECICLAJE consiste en darle una utilidad similar o diferente pero siempre provechosa a lo que se consideró como basura.
Tal es el caso de los residuos de vegetales y frutas con los que se pueden confeccionar fertilizantes para otras plantas. O los residuos orgánicos de animales en granjas donde se pueden convertir en bio-gas, o también en fertilizantes. Los aceites usados de los automotores pueden procesarse y limpiarse para usarlos de nuevo como lubricantes. Los restos de periódicos pueden volverse a usar como papel. Los envases de vidrio, plástico o aluminio pueden renacer como tales.
Los rellenos sanitarios de las ciudades pueden servir para extraerles un gas con el que se genera electricidad.
En cuanto a los excedentes químicos, deben de recibir un tratamiento especial para capturarlos y desnaturalizarlos antes de que contaminen las aguas y suelos.
En general, con un poco de buen aprovechamiento del conocimiento humano y las tecnologías que se van desarrollando, las basuras podrían dejar de ser basura, e incluso llegar a ser muy buscadas por muchas empresas que deseen sacarle un sano e inteligente provecho.
¡Ah! y algo muy importante: NUNCA arrojar basura en las calles o suelos o ríos o riachuelos. Poner siempre la basura en los recipientes o depósitos que se han colocado o hecho con ese propósito.
"Podríamos resumir como BASURA todo aquello que está ahí, presente, pero que aparentemente NO es ÚTIL."
¿Por qué la palabra aparentemente?
Porque NO SIEMPRE toda basura ya no tiene mayor utilidad.
Hoy en día está en función una nueva actividad muy útil que se llama RECICLAJE.
El RECICLAJE consiste en darle una utilidad similar o diferente pero siempre provechosa a lo que se consideró como basura.
Tal es el caso de los residuos de vegetales y frutas con los que se pueden confeccionar fertilizantes para otras plantas. O los residuos orgánicos de animales en granjas donde se pueden convertir en bio-gas, o también en fertilizantes. Los aceites usados de los automotores pueden procesarse y limpiarse para usarlos de nuevo como lubricantes. Los restos de periódicos pueden volverse a usar como papel. Los envases de vidrio, plástico o aluminio pueden renacer como tales.
Los rellenos sanitarios de las ciudades pueden servir para extraerles un gas con el que se genera electricidad.
En cuanto a los excedentes químicos, deben de recibir un tratamiento especial para capturarlos y desnaturalizarlos antes de que contaminen las aguas y suelos.
En general, con un poco de buen aprovechamiento del conocimiento humano y las tecnologías que se van desarrollando, las basuras podrían dejar de ser basura, e incluso llegar a ser muy buscadas por muchas empresas que deseen sacarle un sano e inteligente provecho.
¡Ah! y algo muy importante: NUNCA arrojar basura en las calles o suelos o ríos o riachuelos. Poner siempre la basura en los recipientes o depósitos que se han colocado o hecho con ese propósito.