LA NUEZ DE ARRIBA: RIEGO LOCALIZADO (XI)...

RIEGO LOCALIZADO (XI)
DESCRIPCIÓN DEL MÉTODO DE RIEGO:
Este método de riego facilita un ahorro importante de agua. El mayor o menor ahorro se fundamenta en general en:
La posibilidad de controlar fácilmente la lámina de agua aplicada.
La reducción de la evaporación directa.
La ausencia de escorrentía.
El aumento de la uniformidad de aplicación, al reducir la filtración profunda o percolación.
Para que estas ventajas sean efectivas, es preciso que los componentes tengan un diseño adecuado y los materiales con que están fabricados sean de buena calidad. De no ser así, la inversión realizada en la instalación no producirá ventajas sustanciales.
La aplicación localizada y frecuente de agua evita en muchos casos el daño por salinidad en las plantas, ya que las sales se encuentran muy poco concentradas en la zona de actividad de las raíces. De hecho las sales se concentran en zonas no accesibles por las raíces de las plantas, mientras que se mantienen diluidas en las zonas de actividad radicular. Esta es la razón por la que el riego localizado es la única posibilidad de riego para cultivos sensibles a aguas de mala calidad.
Dado que solo se moja una parte del suelo, se consigue reducir la infestación por malas hierbas y se hace mas simple su control. Sin embargo, es necesario realizar un seguimiento de la aparición de malas hierbas en la zona de suelo humedecida, principalmente cuando el cultivo está en fase de crecimiento o en fase juvenil. Por otro lado, puede haber un ahorro en las labores de cultivo, ya que en las zonas secas no crecerán malas hierbas.
Las instalaciones de riego localizado no solo permiten aplicar el agua a los cultivos, si no que ofrecen la posibilidad de aportar fertilizantes y otros productos fitosanitarios (insecticidas, fungicidas, etc.). En este caso es el agua la que se encarga de hacer llegar los fertilizantes hasta las raíces de la planta, bien de forma continuada o intermitente. Para que esta técnica sea eficaz es indispensable disponer de un sistema de riego bien diseñado y con buenos materiales con objeto de aplicar el agua con alta uniformidad. Esto permitirá suministrar la misma dosis de abono en todos los puntos, cubriendo así sus necesidades, evitando pérdidas innecesarias y reduciendo los efectos medioambientales negativos.
Otra ventaja de tipo económico que alcanza valores importantes con este tipo de riego, es la reducción de la mano de obra en la aplicación de agua en la parcela. Además, la aplicación localizada del agua supone que prácticas como la eliminación de malas hierbas, tratamientos manuales, poda, recolección, etc. No se vean dificultadas por el riego. De esta forma el calendario de labores no tiene por que modificarse por el riego. En cultivos frutales u hortícolas, donde con frecuencia la recolección ha de adaptarse a la demanda de los mercados, puede resultar especialmente importante la no interferencia del riego en la recolección.
La uniformidad en el reparto del agua en el riego localizado depende principalmente del diseño hidráulico de la red y no de las características del suelo ni de las condiciones climáticas (especialmente el viento), dando en general buena uniformidad de aplicación para pequeñas diferencias de presión que puedan ocurrir en la red. La eficiencia de aplicación del agua puede ser elevada si el diseño y el manejo son correctos.
La inversión inicial en este tipo de riego suele ser elevada, y su coste depende del cultivo, de la modalidad de riego elegida, de la cantidad del agua de riego y su exigencia en filtrado, del equipo de fertirrigación, del grado de automatización de la instalación, etc. La buena elección de equipos repercute en una disminución de costes de mano de obra y mantenimiento, ya que, por ejemplo, un buen equipo de filtrado reducirá la posibilidad de obturaciones en la red y la frecuencia de operaciones de mantenimiento y por tanto se reducirán los costes del sistema.
En el riego localizado hay que prestar interés especial en el mantenimiento de la red, debido fundamentalmente a la obstrucción de emisores. Por este motivo el agua debe ser siempre filtrada, recomendándose un estricto control para que no se dificulte la aplicación correcta tanto del agua y del abono como de otros productos fitosanitarios. Si los problemas de obstrucción no son detectados con rapidez, pueden ocasionarse serios perjuicios en el cultivo y disminuciones en la producción.
En este tipo de riego no es necesaria la nivelación el terreno, y es muy adecuado para los cultivos en línea y poco recomendad para cultivos que ocupan toda la superficie del terreno, como por ejemplo la alfalfa.