11 x 14
A la luz que agoniza en la ventana
cuando el sol ya no enciende casi nada
me observas con mirada devorada
por la urgencia que le robo al mañana.
El apremio de algún verso aún sana;
las ruinas, por la noche, son morada;
y el eco de una voz ya disecada
se dispara cual flecha a su diana.
Amanece y se expira la promesa
de encontrar el naufragio de las horas
al creer enmendarme la memoria.
Ni eres tú, aunque quiera, quien me besa
ni los labios de mi alma rememoras:
el hoy y el mañana han pasado a la historia.
Publicado por Diego
A la luz que agoniza en la ventana
cuando el sol ya no enciende casi nada
me observas con mirada devorada
por la urgencia que le robo al mañana.
El apremio de algún verso aún sana;
las ruinas, por la noche, son morada;
y el eco de una voz ya disecada
se dispara cual flecha a su diana.
Amanece y se expira la promesa
de encontrar el naufragio de las horas
al creer enmendarme la memoria.
Ni eres tú, aunque quiera, quien me besa
ni los labios de mi alma rememoras:
el hoy y el mañana han pasado a la historia.
Publicado por Diego