En esta Nochebuena
he jugado a ser ciego
por las calles ingenuas
de una ciudad de cuento.
Algodones de loto
desinfectan mi miedo.
Y, al batir de sus alas,
me levantan en vuelo.
Me perdí entre la gente.
Olí a sudor, a pueblo,
mecido por sus risas,
besado por su aliento.
¡Cómo se divertían
sus infantiles dedos
con la cometa torpe,
traviesa, de mi cuerpo!
Gorjean villancicos
unos niños, de lejos.
y el ángel de su guarda
le da, le da al pandero.
Me condujo hasta el parque,
a la fuente, al espliego.
¡Qué perfume de nanas
en el agua, en el viento
he jugado a ser ciego
por las calles ingenuas
de una ciudad de cuento.
Algodones de loto
desinfectan mi miedo.
Y, al batir de sus alas,
me levantan en vuelo.
Me perdí entre la gente.
Olí a sudor, a pueblo,
mecido por sus risas,
besado por su aliento.
¡Cómo se divertían
sus infantiles dedos
con la cometa torpe,
traviesa, de mi cuerpo!
Gorjean villancicos
unos niños, de lejos.
y el ángel de su guarda
le da, le da al pandero.
Me condujo hasta el parque,
a la fuente, al espliego.
¡Qué perfume de nanas
en el agua, en el viento