Huele a sidra y a churros,
a chocolate, a sueño:
me dormía en la iglesia
entre plumas de incienso,
junto al vaho de musgo
de un belén boquiabierto.
Pero el Niño tirita
en las velas. Misterio:
se cansó de ser barro,
se aburrió de ser yeso,
y se sube a las lomas
de los próximos cerros.
Un Sol amanecido
incendia mis cabellos.
¡Y rosales de aura
florecen por mi cuerpo!
Pamplona. Navidad de 1983
Nicolás de la Carrera
a chocolate, a sueño:
me dormía en la iglesia
entre plumas de incienso,
junto al vaho de musgo
de un belén boquiabierto.
Pero el Niño tirita
en las velas. Misterio:
se cansó de ser barro,
se aburrió de ser yeso,
y se sube a las lomas
de los próximos cerros.
Un Sol amanecido
incendia mis cabellos.
¡Y rosales de aura
florecen por mi cuerpo!
Pamplona. Navidad de 1983
Nicolás de la Carrera