No me des la extensión de las praderas, sino una parcelita verde donde echarme cara al cielo a mirar las estrellas, el vuelo de los pájaros, los rayos amarillos conque el sol me hace cerrar los párpados.
No me des un vergel: quiero una flor tan sólo, un jazmín infinito que perfume mis días. Y una sonrisa que no se gaste como la cuentas del rosario.
Y ganas de hacer lo que hago, para que no me convierta en una autómata o en una rutinaria".
Dame esa cuota de amor que le permite al corazón latir sin sobresaltos, latir seguro y suave, con ese movimiento de vaivén con que la brisa mueve las ramas de los álamos
Dame esa cuota de amor que le permite al corazón latir sin sobresaltos, latir seguro y suave, con ese movimiento de vaivén con que la brisa mueve las ramas de los álamos
No me des una importante enciclopedia... dame una sencilla palabra para decir a cada una personas que se acercan a mí y hacerlas más dichosas.
Niño de luz: que mis dolores no me nublen los ojos impidiéndome ver los dolores de los demás.
Dale a mi mano, casi siempre extendida, una mano que la apriete con cariño.
Niño de luz: que mis dolores no me nublen los ojos impidiéndome ver los dolores de los demás.
Dale a mi mano, casi siempre extendida, una mano que la apriete con cariño.
Pero por sobre todas las cosas, pequeño amigo mío, quiero pedirte algo muy especial. No me digas que no. No le digas que no a la niñita que visitaba tu pesebre en Santa Ana, a la que dejaba terrones de azúcar debajo del pasto amarillento para que comieran los camellos de los tres Reyes Magos
No le digas que no a la niñita que suplicaba que le devolvieras a su mamá y corría desaforadamente cada vez que tocaban el timbre de la puerta de calle... porque creía que era ella, la ausente, la que llamaba para estrecharla otra vez contra su pecho... Porque es un poco ella la que te pide, y un poco yo. Somos las dos que te rogamos que borres para siempre, para siempre siempre, la palabra 'soledad ' en nuestra vida".
Amén...
Amén...