Cuando vayas a tomar, yo quisiera ser tu copa, para llegar a tus labios y darte un beso en la boca.
Tú eres como una caja de bombones: por fuera linda, por dentro deliciosa.
Deja de respirar por un minuto, y sentirás lo que yo siento, cuando tú no estás.
¡Estás como quieres!
Ese fuego de tu piel y el calor de tu mirada me hacen sentir como el diablo en su morada.