LA TABERNERA y EL VIEJO
Reñían furiosamente una tabernera y un viejo que había ido a comprar vino. Se dieron grandemente las pascuas, apurando el uno y la otra todo el diccionario de las tabernas. Ya se creía concluida la cuestión, cuando al viejo lo tentó el diablo para que dijese a su rival; «Vaya V. con Dios, que es V. una cananea.» ¡Tal dijiste! La buena mujer, que no había hecho alto sobre otras cosas que le había dicho el viejo harto significantes, lo hizo, y tanto, sobre la palabra cananea, que llevó su querella al juez. Era éste de humor, y quiso divertirse; para ello mandó comparecer al viejo.= ¿Qué le dijo V. a esta mujer? =Señor, cananea; porque me sofocó.= ¿Y qué quiere decir cananea? =Una cosa, señor, que yo no sé explicar.=Y V. (a la mujer), qué fue lo que entendió por ella? = ¡Toma! ¿Pues cananea no es una cosa mala? = Quiso el juez exprimir hasta lo último el asunto, y vino a sacar que lo que el viejo había querido decir era que la tabernera le echaba agua al vino, y que la había llamado cananea aludiendo a Caná de Galilea, en cuyas bodas hizo Cristo el milagro; y que la tabernera por haber oído mentar a la cananea en el púlpito al explicar el Evangelio, había pensado que la llamaban pecadora, o adúltera, o alguna cosa de aquellas malas que en el Evangelio se mencionan.
Reñían furiosamente una tabernera y un viejo que había ido a comprar vino. Se dieron grandemente las pascuas, apurando el uno y la otra todo el diccionario de las tabernas. Ya se creía concluida la cuestión, cuando al viejo lo tentó el diablo para que dijese a su rival; «Vaya V. con Dios, que es V. una cananea.» ¡Tal dijiste! La buena mujer, que no había hecho alto sobre otras cosas que le había dicho el viejo harto significantes, lo hizo, y tanto, sobre la palabra cananea, que llevó su querella al juez. Era éste de humor, y quiso divertirse; para ello mandó comparecer al viejo.= ¿Qué le dijo V. a esta mujer? =Señor, cananea; porque me sofocó.= ¿Y qué quiere decir cananea? =Una cosa, señor, que yo no sé explicar.=Y V. (a la mujer), qué fue lo que entendió por ella? = ¡Toma! ¿Pues cananea no es una cosa mala? = Quiso el juez exprimir hasta lo último el asunto, y vino a sacar que lo que el viejo había querido decir era que la tabernera le echaba agua al vino, y que la había llamado cananea aludiendo a Caná de Galilea, en cuyas bodas hizo Cristo el milagro; y que la tabernera por haber oído mentar a la cananea en el púlpito al explicar el Evangelio, había pensado que la llamaban pecadora, o adúltera, o alguna cosa de aquellas malas que en el Evangelio se mencionan.