Árbol por lo general de porte elevado, con tronco alto y recto, y de hoja caduca y generalmente dentada. Los amentos masculinos son colgantes y las flores femeninas aparecen aisladas o en pequeñas inflorescencias. El fruto es una bellota, que se emplea sobre todo para alimento del ganado. Están distribuidos principalmente por las regiones templadas del hemisferio norte, aunque también crecen en zonas de montaña de climas más cálidos. Forman bosques de gran riqueza biológica, puros o combinados con otras especies. El roble albar (Q. robur) tiene la corteza gris y resquebrajada, alcanza hasta 45 m de altura y forma una copa densa y amplia. Crece hasta 1.000 m de altitud en climas frescos y húmedos de gran parte de Eurasia. El roble americano (Q. rubra) tiene las hojas muy grandes y las ramas rojizas. Crece en Norteamérica y se cultiva con fines madereros. El roble común (Q. petraea) mide unos 35 m de altura, tiene la corteza de color gris o pardo y es muy parecido al albar, aunque puede resistir climas más secos. Crece en Eurasia y produce una madera de buena calidad. El roble pubescente (Q. pubescens), de unos 20 m de altura, tiene la copa irregular y la corteza gris o parda, y las ramas jóvenes y las hojas son tomentosas. Crece en regiones de clima suave de Eurasia. Son también robles el quejigo o rebollo.