Difícil es el arte del soneto:
poner en once sílabas medida
—a efectos de la rima sometida—
y rematar en clásico cuarteto.
Al último cuarteto lo acometo
con paso firme y pronta arremetida,
y la ilusión intacta y encendida
de transitar hacia el primer terceto.
Se dice que en la sexta está el acento,
o en su defecto en cuarta y en octava;
será cuestión también de estar atento.
Pensando que mi suerte se agotaba,
el último terceto voy buscando,
y al fin catorce versos completando.
Carlos Reyna
poner en once sílabas medida
—a efectos de la rima sometida—
y rematar en clásico cuarteto.
Al último cuarteto lo acometo
con paso firme y pronta arremetida,
y la ilusión intacta y encendida
de transitar hacia el primer terceto.
Se dice que en la sexta está el acento,
o en su defecto en cuarta y en octava;
será cuestión también de estar atento.
Pensando que mi suerte se agotaba,
el último terceto voy buscando,
y al fin catorce versos completando.
Carlos Reyna