LA NUEZ DE ARRIBA: Yo sé que fue a la vuelta de una esquina,...

Yo sé que fue a la vuelta de una esquina,
donde errante mi alma peregrina,
ya presa de la mano del destino,
urgando sombras me empujó al camino.

Simiente de la vida fue mi canto,
que se ciñó al tamiz de un mudo llanto,
y fuente de dolor fueron mis versos,
que se trocaron en paisajes tersos.
Así prendí mi errar de mil matices,
bebido y aspirado en mis raíces...
Y aunque supe de escarchas y de inviernos,
nunca creí en endriagos ni en infiernos.

Hoy son mis versos luna amanecida,
silente rumbo que tomó mi vida,
y aunque erraba mi alma peregrina,
los encontré a la vuelta de mi esquina..

Carlos Reyna