Sí... Ese tiempo fue mi ayer
y ese ayer fue mi tiempo.
Un nacer de cosas idas
y un morir de cosas renacidas.
Y un bagaje de presencias infinitas
que me llegan desde la ausencia viva.
Y correr por la pendiente
que me arrastra.
Y salir a transitar
esa vereda antigua
de esquina sin ochava;
de vigilias muertas
y esperanzas nuevas;
de faroles encendidos
e ilusiones apagadas...
Distinta ahora, sí, pero exacta
en mi fisonomía caprichosa
y ese ayer fue mi tiempo.
Un nacer de cosas idas
y un morir de cosas renacidas.
Y un bagaje de presencias infinitas
que me llegan desde la ausencia viva.
Y correr por la pendiente
que me arrastra.
Y salir a transitar
esa vereda antigua
de esquina sin ochava;
de vigilias muertas
y esperanzas nuevas;
de faroles encendidos
e ilusiones apagadas...
Distinta ahora, sí, pero exacta
en mi fisonomía caprichosa