Señora vaya con Dios, que yo me voy con su hija.
Me gustaría ser palabra para estar en tu boca.
Mi amor por ti es tan grande que el mundo entero empezó a parecer chico.
Mi cielo, ahora también soy astronauta, pues a tu lado vivo en la luna.
Mi rey, pareces manzana, te caes de bueno.
Qué bonitos ojos tienes tan redondos como el sol, se parecen a los ceros que me pone el profesor.