Con el tiempo aprendes
a ignorar el daño
"No se acaba el amor con sólo decir adiós,
cuanto menos te tengo más te recuerdo,
quiera olvidarte, pero estás en mi mente…
Me pregunto mil veces si será verdad
que algún día aprenderé a ignorarte,
a no estar preguntando qué haces,
o mirando a ver quien ocupa hoy tu corazón…
Olvidar no es fácil,
y aunque me hiciste daño,
por algún motivo
sigo buscando noticias tuyas."
a ignorar el daño
"No se acaba el amor con sólo decir adiós,
cuanto menos te tengo más te recuerdo,
quiera olvidarte, pero estás en mi mente…
Me pregunto mil veces si será verdad
que algún día aprenderé a ignorarte,
a no estar preguntando qué haces,
o mirando a ver quien ocupa hoy tu corazón…
Olvidar no es fácil,
y aunque me hiciste daño,
por algún motivo
sigo buscando noticias tuyas."
Y así es, pese a que nos hacen pasar por dolores que aniquilan nuestro corazón, acabamos preguntándonos qué ha sido de esa persona a la que un día entregamos el corazón y que no lo supo cuidar.
La vida nos va enseñando que por muy negro que sea vea el sendero, al final siempre hay una luz que nos traerá una nueva oportunidad de volver a vivir de nuevo, con muchos menos fallos de los que ahora tenemos, pues desgraciadamente se aprende a golpe de sufrir y caer muchas veces. Así, a golpes, es como aprenderemos a ignorar quien que tanto mal nos hizo.
La vida nos va enseñando que por muy negro que sea vea el sendero, al final siempre hay una luz que nos traerá una nueva oportunidad de volver a vivir de nuevo, con muchos menos fallos de los que ahora tenemos, pues desgraciadamente se aprende a golpe de sufrir y caer muchas veces. Así, a golpes, es como aprenderemos a ignorar quien que tanto mal nos hizo.
Hacer una promesa de amor a una persona, es como poner tu huella digital, supone un compromiso de amor. Ese compromiso conlleva responsabilidades que hay que cumplir, porque si fallas o te fallan, no puedes volver a creer en aquella persona, como tampoco podrían creer en ti.
Un ejemplo:
"Tú me prometiste amarme siempre", -dice ella.
"Yo dije que te quería", -dice él.
En un ejemplo así, queda evidente que era ella la que hacía esa promesa de amor, él sólo se dejaba amar por ella, y si un día ya no quería estar más con ella simplemente lo daba por terminado.
Un ejemplo:
"Tú me prometiste amarme siempre", -dice ella.
"Yo dije que te quería", -dice él.
En un ejemplo así, queda evidente que era ella la que hacía esa promesa de amor, él sólo se dejaba amar por ella, y si un día ya no quería estar más con ella simplemente lo daba por terminado.
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